Ale sigue muy bien, ha crecido un poco y se le ha quedado mucha ropa pequeña, cosa que me congratula. Ayer nos dieron las notas y ya las pasaré pero ha sacado pocos "regular", jeje. Lo malo es que pega mucho en el cole y no hay manera de corregir esa manía que se le ha creado.
Esta mañana tenía una excursión para ir a ver un parque de bomberos. Pero Ale no quería ir. Se me puso a decir /que no lo llevara y se puso a llorar. Conseguí convencerlo con un chantaje de una compra de una pelota cuando volviera del viaje. Así llegamos al sitio donde habían quedado. Una vez que tenía que montarse en el bus empezó a llorar porque no quería ir y tuvo que cogerlo en brazos su profe Rocío a la que le damos un millón de gracias. Cuando ha vuelto me dice que se lo ha pasado muy bien y por supuesto hemos ido a comprar un balón.
Una anécdota que merece la pena contarla. Ale lleva tiempo ya con diarreas intermitentes. Hoy me dice que va a hacer caca y me extrañó que subiera las escaleras para ir al baño de arriba. Al cabo del rato oigo el agua del bidé y al poco me dice que se quiere duchar. Subo y me lo encuentro que se ha hecho caca encima, ha intentado limpiarse con una esponja y la ha puesto perdida y el bidé igual. Todo lleno por completo y las manos manchadas, el chaleco también.. un horror. No quería que le riñera por hacerse caca encima e intentó arreglarlo él solo. Pobrecito, ya le he dicho que no le voy a reñir si le pasa eso otro día.